Si me cuesta seleccionar los platos más representativos de un país extranjero, se complica más con el mío. La nostalgia y el cariño se mezclan con los recuerdos de la cocina local y soy consciente de que no conozco la gastronomía de mi región tan bien como me gustaría. espero que estes 27 recetas murcianas animarnos a acercarnos a ella.

Hay dos elementos que definen la gastronomía murciana: el mar y la huerta. La huerta murciana siempre ha sido motivo de orgullo, aunque va desapareciendo el paisaje más tradicional, pero no la riqueza de su producción. Las verduras y frutas mediterráneas son las protagonistas de muchos platos y tapas, incluidos los estupendos guisos de cuchara. En cuanto a las carnes, hay poca ternera pero mucho cerdo, cordero, cabrito y conejo, y la costa enriquece los menús con buenos pescados, sin olvidar los muy tradicionales arroces y postres.

1. Ensalada de Murcia

ensalada murciana

Como tantas recetas típicas cuya receta se transmite de generación en generación, la ensalada murciana puede tener algunas variantes según quién la prepare y podemos encontrar versiones similares en comarcas cercanas. Tambien llamado moje o mojete, para mi solo dura tomates en conserva artesanal, atún, huevo duro, aceitunas negras, cebolletas, buen aceite de oliva y sal. Nunca olvides el pan.

2. marinero

marinero

Al parecer la Marinera está traspasando nuestras fronteras y cada vez es más conocida en toda España y eso me hace feliz. es sin duda una de las tapas más típicas de la comarca, sobre todo de la capital, donde no falta en la carta de ningún bar o cafetería. Su ventaja radica en su sencillez, pues no es más que un largo buñuelo con lechuga y anchoas.

Por supuesto, hay muchas variaciones dependiendo del chef, y el debate sobre cómo debe verse la marinara perfecta puede ser una fuente de acalorada controversia. Además de utilizar buena materia prima, la clave está en este que la ensalada quede dulce, que la dona crocante se conserve bien y la anchoa, mejor salada o en salmuera, tiene buena presencia. Aquí está nuestra receta como ejemplo. Si tiene anchoa, es marinero, y solo la lechuga es bicicleta.

  • Ingredientes: 500g de patatas, 1 huevo, 100g de atún en aceite, 100g de hachís, mayonesa, 6 anchoas en aceite o en salmuera, 6 rosquillas crujientes.

  • Elaboración: Las cantidades de ingredientes enumeradas son aproximadas y están diseñadas para hacer suficiente ensalada para unos 6 platos de mariscos. Tendrás que ajustar un poco a la vista y al gusto sobre la marcha. Para evitar el riesgo de intoxicaciones, podemos utilizar mayonesas comerciales o preparar una lactosa sin huevo. Lavar las patatas y hervirlas en abundante agua fría hasta que estén cocidas, sin pasar demasiado para permitir que se crucen pero que ofrezcan cierta resistencia. Mientras tanto, hierva los huevos por separado en agua hirviendo durante unos 10 minutos y enfríe rápidamente. Pelar las patatas cuando ya no se quemen y pelar también los huevos. Con un cuchillo, corta la patata en trozos irregulares pero muy finos. Algunas personas prefieren machacarlo con un tenedor o rallarlo. Servir en una fuente. Picar finamente los huevos y añadir las variantes y el atún escurrido. Mezclamos todo con un tenedor – así integramos mejor la patata y la podemos triturar un poco más. Comience agregando mayonesa y mezcle suavemente. Continúe hasta obtener una mezcla almibarada, pero mantendrá su forma cuando se quiten las cucharadas. No debe extenderse cuando lo pones en la dona, pero tampoco queremos un grumo seco. Probar y ajustar. Cubrir la superficie con film transparente o cubrir con una fina capa de mayonesa y tapar con film transparente y dejar enfriar en la nevera durante una hora. Si no hay huevo crudo en la mayonesa, puedes dejarla más tiempo preparándola, por ejemplo, por la mañana o el día anterior. Montar los mariscos solo en el momento de servir, nunca antes de tiempo, esparcir una ración muy generosa de lechuga en los extremos para que no se rompan del todo al morder, dejando un espacio libre en el otro extremo. Añadir una anchoa escurrida, entera o cortada en tres trozos.

3. Zarangollo

Zarangollo

Sé que el nombre no suena muy poético y quizás el aspecto final del plato tampoco sea el más elegante del mundo, pero ay que rico es un buen zarangollo con calabacín de temporada. Servido como tapa o como ración ideal para compartir, es un plato que consiste esencialmente en calabacines y huevos revueltos, enriquecido con cebollas ya veces con patatas. Se puede dejar como más te guste, aunque lo ideal es que las verduras queden bien dulces y fundidas con el huevo, ideal para mojar el pan.

  • Ingredientes: 1 cebolla dulce grande o 2 cebolletas, 1 kilo de calabacines, 3 huevos, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra molida.

  • Elaboración: Pelar la cebolla y lavar los calabacines. Cortar la primera juliana más o menos fina. Calienta unas cucharadas de aceite de oliva en una sartén o cacerola grande y saltea la cebolla con una pizca de sal. Reduzca el fuego y saltee hasta que esté muy tierno. Si usamos cebolletas, podemos saltarnos el paso y…

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