Los áridos paisajes de la costa mediterránea parecen salpicados de cultivos tradicionales cuya producción se remonta a la antigüedad. La clásica tríada mediterránea (trigo, vid y olivo) es bien conocida, pero también debe haber un árbol muy especial, algarrobo o garrofero. Su extraño fruto que algarrobaHoy vive una nueva mejora después de haber sido despreciado durante muchos años por ser poco considerado forraje para el ganado.


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Un árbol resistente puramente mediterráneo

Algarrobo

El algarrobo (Ceratonia sílice), entre muchos otros sinónimos y apodos regionales también llamados Garrofero, Garrofer, Garrofera o Garrover, pertenece al género Ceratoniaque etimológicamente se deriva de la palabra griega Keras, cuerno, por la apariencia del fruto. Los árboles de este género forman parte de la familia de los fabáceasFabaceae o legumbres, y de hecho el fruto del algarrobo tiene el mismo Aspecto de una vaina de habas o habaspero con diferencias muy claras.

Los Garroferos son árboles autóctonos Regiones mediterráneas y sabemos que tuvieron una importancia considerable ya en la antigüedad clásica, cuando las semillas se usaban como medida del quilate, unidad de peso para piedras preciosas y joyas. Se cree que el cultivo en Egipto se introdujo desde Palestina o Siria y se extendió a Grecia, Italia, España y el norte de África. Los conquistadores también la trajeron a América, donde tuvo cierta importancia, especialmente en México, y también se cultivó en Portugal, que se ha convertido en uno de los principales productores a nivel mundial.

algarrobos

El algarrobo es un árbol de aspecto rústico, bígaro y copas anchas de perfil hemisférico, con un tronco grueso de ramas resistentes recubiertas de pequeñas hojas de color verde oscuro. Pueden llegar a medir diez pies de altura, aunque el tamaño promedio suele rondar los cinco o seis.

ellos son arboles muy resistente al calor, sequía y suelos secos, también soportan bien la humedad ambiental mediterránea y no necesitan mucha agua para sobrevivir. No es raro encontrar campos de almendros desiertos y secos salpicados de algarrobos que, abandonados a su suerte, siguen aguantando largos ratos de sol, verdes y estoicos, sin apenas agua.

Una fruta muy especial: la algarroba o algarroba

albarrogas

Lo que más llama la atención de este árbol es sin duda el extraño fruto que puebla sus ramas. El algarrobo crece en vainas largas y flexibles que, cuando no están maduras, se parecen a las habas por su color verde y tamaño. Pero a diferencia de la mayoría de las legumbres las mismas vainas se vuelven comestibles cuando madurancon semillas muy duras que no se pueden comer crudas sin un procesamiento previo.

habas de algarrobo verde

De hecho, la algarroba madura es reconocida por la marrón muy oscuro, casi negro, y el liso ligeramente contraído desde el exterior, efecto de la pérdida de humedad. Aunque por fuera son rígidos y tienen una textura que recuerda al cuero, por dentro dejan una pulpa dulce, tierna y pegajosa que se puede comer cruda con el único inconveniente de que tiene un sabor fuerte.

semilla

Las semillas, oscuras, con forma de almendra y de tamaño variable, tienen un endospermo interior amarillento llamado algarrobo, que se utiliza para hacer harina. industria química con aplicaciones farmacéuticas, cosméticas y textiles. Y también tiene usos alimentarios como aditivo.

La algarroba como alimento: Del ingrediente magro al producto de moda

Desde la antigüedad el algarrobo se ha utilizado como alimento para animales y durante muchos años hasta hace poco tiempo este era su principal propósito. Incluso hoy en día, la pulpa de las vainas se utiliza como parte de la forraje Ovinos, bovinos y porcinos, también muy común en la dieta de caballos y burros, o desecado y triturado para pollos.

algarroba

El algarrobo se ofreció como planta de batalla con un cuidado mínimo alimento valioso en tiempos de hambruna, que cobró especial importancia en la posguerra del siglo pasado. Hoy, productos básicos como el azúcar, el café, la harina o el cacao se han convertido en alimentos de lujo y la algarroba se ha convertido en materia prima de todo tipo de sucedáneos.

La bebida de algarroba y el chocolate falso todavía se conocen hoy como Sabores perdidos de otros tiempos, donde una tableta dura como una piedra con un sabor cuestionable se consideraba un lujo. En Murcia, por ejemplo, queda el pasado testimonio del Eremitorio de la Luz, situado en el paraje natural de El Valle, donde los monjes elaboraban, como podían, un sustituto de los bombones elaborados con harina de algarroba.

Galletas

Habiendo abandonado un poco su cultivo con la recuperación económica, el algarrobo es valor devuelto gracias a nuevos estudios que apuntan a sus beneficiosas propiedades y a las múltiples posibilidades culinarias que ofrece. El auge de las tendencias saludables, con un creciente interés en productos ‘naturales’ o alternativas más sostenibles, también ha ayudado a que la algarroba vuelva a centrarse.

La pulpa de las vainas maduras es…

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