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La ciruela, una jugosa fruta de temporada para despedir el verano (y seis recetas para hacerlo por todo lo alto)

No se puede decir que todas las despedidas sean amargas, sobre todo con el verano de por medio cuando vemos esto últimos respiros de algunas frutas de temporada. Es el caso de la ciruela, a la que hoy rendimos homenaje, pero también del melocotón, que está en sus últimas semanas, y también de otras delicias dulces como la sandía o el melón.

Cinco recetas para disfrutar de las últimas ciruelas Claudia de la temporada

Verde, como Claudia, pero también amarillo, rojo y negro, El mundo de la ciruela es el de una fruta jugosa y carnosa, perfecta como postre o en repostería (incluyendo tartas, bizcochos, bizcochos o mermeladas), pero también como guarnición de primeros y segundos platos.

Marida de maravilla con todo tipo de carnes blancas como este pollo caramelizado o este lomo de cerdo al horno al que contribuye Frescura, punto dulce y mucha carnosidad, e incluso aves silvestres, de las que ya estamos viendo algunos ejemplares, e incluso pescados, como te mostramos con esta receta.

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¿Qué es la ciruela?

Foto 01 ¿Qué es esto?

Este amigo polifacético que vemos en los mercados viene de dos tipos diferentes de ciruelos: la europea (llamada Prunus domestica), que tiene varias subespecies, y la japonesa (Prunus salicina), un árbol caducifolio típico de las zonas templadas, y pertenece a la familia de las drupas, es decir, es un fruto carnoso que protege una sola semilla interior.

Sus estaciones se dan según variedad y ubicación, de mayo a septiembre, ofrece frutos redondeados que se pueden comer tanto pelados como sin pelar.

Si has mirado su raíz latina, verás que comparte la familia con otras frutas del género Prunus (que significa «de la ciruela») como el melocotón (Prunus persica) y el albaricoque (Prunis armeniaca).

Origen y cultivo actual

Foto 02 Origen

Como sus parientes cercanos, la ciruela también encuentra su origen bajo Asia Central, el Cáucaso y la península de Anatolia, ocupando la actual Turquía, y que también son conocidas por su producción de melocotones (de ahí la Persica) y albaricoques (de ahí la Armeniaca).

Se estima que la ciruela él ha domesticado comenzaron a cultivarse en estas regiones hace unos 2.000 años, desde donde llegaron a Europa Occidental A través del paso de griegos y romanos, donde este último nos ha dado parte del nombre que ahora usamos botánicamente para denominar a esta fruta jugosa y veraniega.

La cuenca mediterránea fue así la expansora de este fruto, que desde la Edad Media conquistó otras huertas europeas, como la francesa y la británica, donde es un producto apreciado y afamado, también como árbol ornamental, y que luego también llegó a América, donde se encuentra fácilmente en California y México.

Como de costumbre, China es actualmente el número uno en términos de producción, más de siete millones de toneladas ciruelas al año, seguido a gran distancia por países como Serbia, Rumanía y Estados Unidos, que oscilan con volúmenes de casi medio millón de toneladas al año.

En España, el alrededor de 150.000 toneladas por año, Las principales zonas de cultivo son Extremadura (55% del total), Andalucía (13%) y Murcia (8,4%).

Descripción y características

Foto 03 descripción

Las ciruelas son frutos redondos y blandos, con una piel lisa y tersa que puede ser más gruesa según la variedad, aunque en todos los casos es comestible. el calibre mide entre 35 y 55 milimetros y suelen tener un diámetro de unos siete centímetros. Dependiendo de la variedad, suelen pesar entre 60 y 65 gramos.

El color de su piel y pulpa, independientemente de la variedad, son constante e intenso y el color de la piel no necesariamente debe coincidir con el de la carne.

también es un no mirar la dulzura guiada por la vista, porque una ciruela amarilla o roja no es necesariamente más dulce que una verde, sino todo lo contrario.

el mas comun es este Vamos a clasificarlos por sus colores, los colores habituales son el verde, el rojo, el amarillo y el negro (que es más morado o azulado), no por sus variedades, pero hoy vamos a intentar abordarlo en ambos sentidos.

  • Verde: Las ciruelas de la variedad Claudia forman una subespecie llamada Itálica. Por lo general, son muy dulces, fragantes y más pequeñas que el resto de las ciruelas, por lo que son fáciles de identificar y se comen mejor frescas.
  • Rojo: Son menos dulces que las verdes, más grandes y de carne menos firme, pero también son aptas para comer frescas. Entre las variedades más destacables encontramos la Metley, que tiene un color púrpura muy llamativo, y la Laetitia, que crece bastante.

Las ciruelas verdes de la variedad Claudia son las más dulces y se comen mejor frescas. Los negros, los más versátiles en la cocina

  • Amarillo: Las menos dulces de las tres mencionadas hasta ahora, se caracterizan por un color amarillo bastante intenso de su piel, y además tienen una textura bastante firme. Hay excepciones en cuanto al dulzor, algunas variedades son muy dulces, como la Golden Japan o la TC…

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