¿Quién no los ha probado al comprar un sofá de una conocida cadena sueca de muebles? La verdad es que es increíble como un simple plato puede traspasar fronteras y hacerse famoso, no sé si por el precio o por el sabor, eso lo dejo a vuestra opinión. Pues si ya tienes completamente amueblado el apartamento y no tienes pensado ir allí, entonces nada mejor que preparar el tuyo propio. albóndigas suecas en la cocina de casa.

Los ingredientes son muy simples y tal vez el La única otra forma que encontramos fue la forma de cocinarlos., que va untada con mantequilla, con algo de cebolla caramelizada y más picante que las clásicas. Sí, sé que algunos me diréis que ya no estáis tan sanos como con nuestro querido aceite de oliva, totalmente de acuerdo, pero imagino que no será una receta de todos los días. Yo lo que hice para amenizar el plato es untar con mantequilla la cebolla, pero para freír las albóndigas las freí con aceite.

Las albóndigas de pavo suecas que superan con creces a las de Ikea

ponemos en una cacerola 30 g de mantequilla para derretir y saltear la cebolla finamente picada a fuego medio durante unos minutos hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Reservalo y deja que se enfríe. En un bol ponemos el pan rallado con la leche y lo dejamos unos minutos para que se ablanden, una vez blandas las metemos en la batidora para triturarlas.

En un tazón grande, agregue la carne molida, la sal, el cardamomo molido si está en semillas, la pimienta negra y la nuez moscada. Posteriormente añadimos el huevo batido, la leche con el pan y por último la cebolla caramelizada. Remueve para integrar bien los ingredientes. Esta operación nos viene mejor si la hacemos con las manos muy limpias.

Cogemos la carne a partes iguales con una cuchara o una pala pequeña de helado y preparamos nuestras albóndigas para una bandeja. Freírlos en aceite de oliva o mantequilla. en tandas y resérvelas para agregarlas a la salsa más tarde.

Para la salsa, preparar una sartén de fondo grueso, derretir la mantequilla restante (90g), agregar la harina de golpe y cocinar unos minutos hasta obtener una mezcla de café y leche. En este punto añadimos el caldo de carne, remover constantemente para que no se formen grumosy cocine por cinco minutos. Añadimos la nata y cocinamos nuestras albóndigas en la salsa durante quince minutos. Si la salsa queda demasiado espesa, podemos añadir pequeñas porciones de caldo de carne o agua.

albóndigas suecas

Boletín Directo al Paladar

Suscríbete para recibir nuestras recetas diarias, información nutricional y novedades gastronómicas.

Con que tal las albondigas suecas

Ese albóndigas suecas Se pueden servir con una salsa o mermelada de arándanos calientes y una guarnición de puré de papas. El contraste del sabor picante de la carne con el sabor agridulce de los arándanos crea una combinación muy apetecible. Así podemos disfrutar de un auténtico plato sueco con la carne de nuestra elección en nuestra propia casa. Os animo a prepararlos.

Directo al paladar | Albóndigas crujientes con salsa de queso. receta
Directo al paladar | Espagueti con albóndigas. receta

Puede que también te guste...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.