Comer verduras suele ser un suplicio para muchos niños (y no tan pequeños), pero hay muchas formas de prepararlas atractivo y delicioso. Lo ideal es consumirlas en su forma natural, pero triturarlas y darles una forma de bola diferente puede ayudar a ganar más adeptos.

Son Albóndigas De Calabacín Se adaptan perfectamente para lograr este objetivo. Y por supuesto ideal para cualquier amante de esta verdura y que quiera probar nuevas recetas. El único utensilio que necesitamos es un rallador, aunque también podemos utilizar un robot de cocina con esta función. El resto, ingredientes y utensilios, seguro que lo tienes a mano en tu cocina.

El truco para hacer buenas estas albóndigas es conseguir una masa jugosa pero manejable. Después de rallar el calabacín, es necesario extraer la mayor cantidad de líquido posible, escurrirlo sobre un colador y luego secarlo con un paño. Una vez hecho esto, el resto del proceso es el mismo que cualquier otra receta de albóndigas.

Lava los calabacines, quítales las puntas y ralla. Sazonar y poner en un tamiz de malla fina. Escurra sobre un recipiente hondo durante una hora, cubriendo el colador para protegerlo de los desechos circundantes.

Los calabacines habrán perdido mucha agua pasado este tiempo, pero podemos sacar más apretando con una cuchara. Luego las colocamos sobre un paño limpio, enrollamos los extremos y presionamos con ellas drenar el agua residual que pueden contener.

Albóndigas de calabacín paso a paso

En un recipiente hondo, mezcle el huevo, los quesos parmesano y ricotta, el pan rallado, el ajo granulado y la albahaca. Agregue el calabacín y pruebe. Baraja hasta obtener un masa homogénea. Si la masa está demasiado blanda, podemos añadir más pan rallado.

Tomamos partes de la masa, las enrollamos en bolas y las cubrimos con harina. Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las albóndigas. a fuego alto hasta que esté dorado por todos lados. Escurrir sobre una bandeja forrada con papel de cocina y servir inmediatamente.

Con que tal las albóndigas de calabacín

Ese Albóndigas De Calabacín Se pueden servir a cualquier hora del día. Son ideales como tentempié con un aperitivo, como segundo plato de comida o cena, acompañados de una ensalada verde o de tomate.

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